La higiene empresarial es un pilar clave para garantizar espacios seguros, saludables y alineados con las expectativas de clientes y colaboradores. Sin embargo, en muchas organizaciones aún se cometen errores que afectan la eficiencia de la limpieza, elevan costos y ponen en riesgo la imagen corporativa. Identificarlos a tiempo es el primer paso para evitarlos.
1. Usar productos inadecuados para cada superficie
Aplicar el mismo producto para todas las superficies es un error frecuente. Cada material requiere un tratamiento específico para garantizar una limpieza efectiva sin causar daños.
Cómo evitarlo:
- Identificar correctamente los tipos de superficies presentes en las instalaciones.
- Utilizar productos diseñados para cada necesidad específica.
- Consultar fichas técnicas y recomendaciones de uso.
2. Dosificar incorrectamente los productos de limpieza
El exceso o la falta de producto no mejora los resultados. Por el contrario, puede generar residuos, desperdicio y mayores costos operativos.
Cómo evitarlo:
- Seguir las instrucciones del fabricante.
- Implementar sistemas de dosificación controlada.
- Capacitar al personal sobre la importancia de una correcta dilución.
3. No contar con un plan estructurado de limpieza
Limpiar únicamente cuando la suciedad es visible deja áreas críticas desatendidas y favorece la acumulación de bacterias.
Cómo evitarlo:
- Establecer cronogramas de limpieza diarios, semanales y mensuales.
- Definir responsables por área.
- Priorizar zonas de alto tráfico y uso constante.
4. Descuidar superficies de alto contacto
Manijas, interruptores, escritorios y dispensadores suelen ser focos de contaminación si no se desinfectan con regularidad.
Cómo evitarlo:
- Incluir estas superficies dentro de los protocolos diarios de desinfección.
- Utilizar productos de alto rendimiento diseñados para higiene profesional.
- Aumentar la frecuencia de limpieza en espacios compartidos.
5. Utilizar herramientas de limpieza en mal estado
Paños, mopas o equipos sucios no limpian, sino que redistribuyen la suciedad y los microorganismos.
Cómo evitarlo:
- Establecer rutinas de lavado y reemplazo de herramientas.
- Utilizar insumos de calidad profesional.
- Mantener un control de inventario actualizado.
6. Priorizar precio sobre calidad
Elegir productos económicos sin evaluar su rendimiento puede generar mayores gastos a largo plazo y resultados deficientes.
Cómo evitarlo:
- Analizar el costo por uso y no solo el precio inicial.
- Invertir en soluciones profesionales de alto desempeño.
- Apostar por productos duraderos y eficientes.
7. Falta de capacitación del personal
Sin una correcta formación, incluso los mejores productos y planes pierden efectividad.
Cómo evitarlo:
- Capacitar constantemente al personal en protocolos de higiene.
- Estandarizar procesos y buenas prácticas.
- Supervisar y reforzar la correcta ejecución de las tareas.
Conclusión
Evitar estos errores comunes permite a las empresas mantener ambientes limpios, seguros y alineados con los estándares actuales de higiene. Una estrategia bien ejecutada no solo protege la salud, sino que transmite confianza, profesionalismo y compromiso con el bienestar.
En Sanitisu® Professional, creemos en decisiones inteligentes que dejan huella, ofreciendo soluciones de higiene empresarial diseñadas para un alto rendimiento y resultados confiables.
